Una reflexión cetogénica

«Que las grasas son las buenas y que los carbohidratos son los malos», esto es lo que tal vez muchos han escuchado de aquellos que profesan que la dieta cetogenica es la panacea y la salvación del mundo
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Los que usamos la dieta cetogenica como una terapia para el manejo de la obesidad y otras patologías, nos quejamos que en los años 70s, 80s y 90s se le hizo una mala fama a las grasas, demonizandolas y diciendo que eran responsables de la obesidad y la enfermedad del corazón
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Un error que hemos catalogado de nefasto para la salud, porque ante la negativa con las grasas, se incentivo el consumo de carbohidratos refinados y azucares, trayendo consigo un aumento en las tasas de obesidad y otras enfermedades
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Pero, lastimosamente muchos están cayendo en el mismo error de hace algunos años… Y ahora estamos demonizando y tachando a los carbohidratos de tóxicos y responsables de todas las desgracias de la humanidad
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¿No estamos cayendo en el mismo error que los científicos de hace 40 años? Claro que si. El error del REDUCCIONISMO y el RADICALISMO, donde ahora todo es explicado por la RESISTENCIA A LA INSULINA y los malos de paseo son los carbohidratos
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Entonces ahora pasamos de una época en que la crema de leche es la buena y las frutas las malas, en que la tocineta es mejor una porción de platano cocido, una época en que reina la carbo-fobia y la graso-filia… ¿No les parecen incongruente estos racionamientos?
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Estamos llevando a que las personas dejen de consumir carbohidratos buenos, para que se atiborren de grasas malas… Si mis amigos, así como el azúcar es un carbohidrato tóxico, también lo son algunas grasas
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Entonces ahora tenemos a la gente patrocinando los famosos fat-bombs (bombas de grasa) como el «bullet proof coffee» un café con mantequilla y aceite de coco, diciendo que esto es mejor que un desayuno con árepa, chocolate y huevos con verdura
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Ojo mis queridos amigos cetogenicos, la historia nos enseñó que las grasas NO SON MALAS, pero tampoco hemos demostrado que son BUENAS, como para que ahora las mandemos sin CONTROL alguno
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No caigamos en errores del pasado, no caigamos en el reduccionismo y el radicalismo… Es una humilde reflexión

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